PUENTES ENTRE GENERACIONES

A continuación les compartimos un reportaje realizado por Geomax relacionado al caso de éxito de la construcción de puente de Alcántara

Del padre de Daniel a la tecnología robótica de Geomax en el Puente de Alcántara
En el corazón de una de las obras más emblemáticas de Extremadura, el nuevo Puente de Alcántara, un topógrafo vive cada día con un ojo en el horizonte y otro en los milímetros. Daniel de los Muros, fundador de EXTRETOP, ha convertido su pasión por la topografía en una historia de precisión, herencia y compromiso. Su aliada en este reto: una estación robótica Geomax Zoom 95, adquirida a través de Servitopo, distribuidor oficial para Extremadura, cuyo servicio y acompañamiento han sido clave en el éxito de este proyecto.

Retos de una obra singular

Son las ocho de la mañana y el sol empieza a calentar el acero del arco principal del nuevo puente. Una pieza de unas 50 toneladas, cortada a medida, asciende lentamente a más de 20 metros de altura, el equipo de topografía de la obra compuesto por Daniel y Fernando esperan junto a la estación robótica Geomax. Cada indicación que transmiten define el éxito o el fracaso de una maniobra que dura horas. El silencio en la obra es absoluto: todos dependen de que la precisión sea perfecta. Participar en el nuevo Puente de Alcántara no es un encargo cualquiera. La obra busca descongestionar el histórico puente romano y preservar su integridad.

Los retos topográficos no tardaron en llegar: trabajar con acero en días de altas temperaturas provocaba dilataciones de varios centímetros. La solución fue medir y registrar datos constantemente, ajustando el trabajo en función de la hora, la temperatura y las condiciones meteorológicas.

Una vocación heredada

El amor por la topografía le llegó de la mano de su padre, ingeniero agrícola, que le enseñó a tomar sus primeros puntos siendo apenas un niño. Desde entonces, Daniel siempre ha buscado un trabajo que le mantuviese en movimiento y al aire libre, aunque eso implicase frío, calor o vértigo. Tras 15 años como socio en otro proyecto, decidió crear su propia empresa, EXTRETOP, con un objetivo claro: la satisfacción del cliente.

La presición como aliada

En un entorno tan exigente, la elección del equipo no podía dejarse al azar. Daniel optó por la estación robótica Geomax Zoom 95, con exactitud de 1” en ángulo y funciones avanzadas como el replanteo desde CAD, que le permitió agilizar tareas repetitivas y mantener un control absoluto en momentos críticos. «Me dio una seguridad total, sobre todo en levantamientos delicados, como el de piezas de tablero para cortar a medida la siguiente a colocar», explica.

La compra la realizó a través de Servitopo, distribuidor oficial Geomax en Extremadura. «No solo fue la adquisición del equipo, sino el trato, la cercanía y el soporte técnico que me ofrecieron. Tener un distribuidor que entiende tu trabajo y responde rápido marca la diferencia en una obra así. Ya contaba con un GPS Geomax adquirido en Servitopo, con los que llevo trabajando desde que empecé, por lo que volví a confiar en ambos y lo seguiré haciendo».

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